sábado, 23 de septiembre de 2017


Antiguos comercios y primeros bancos de Olavarría

Autor: Cr. Adolfo Hipólito Santa María


  El 25 de octubre de 1866, Álvaro Barros envía una carta al Ministro de Gobierno de la Provincia, Dr. Nicolás Avellaneda, donde le solicita que decrete la formación de un pueblo en las puntas del Arroyo Tapalqué: “El paraje que he mencionado tiene todas las conveniencias, y ya hay cuatro manzanas pobladas por los vivanderos y vecinos del campamento…”. El 30 de mayo de 1868, en otra carta a Avellaneda, Barros dice: “hoy puedo asegurar que el Pueblo está levantado; consta de diez manzanas de cien varas, divididas en cuatro solares cada una; todas poblados y cercados …



Primitivo mapa de Olavarría donde se observa el campamento y las diez manzanas divididas en cuatro solares cada una, tal como menciona A. Barros en la carta. Copia del Archivo Histórico de la Provincia, Sección Ministerio de Gobierno, Año 1868. Expediente número 918.

Los propietarios de los lotes de cada manzana eran: Vicente Bahia, Juana Silva, Santiago Tejeda, Alejandro Tejeda, Teodoro Díaz Gómez, Cecilio Sayavedra, Adolfo Puebla, Francisco Arias, José Taborda, Tadeo Frogon, Lorenzo Unzuaga, Juan Quinteros, José Soria, José Escarpellini, Geronimo Gartlan, Bernardo Peres, Javier Corvalan, Jorge Green, Enrique Eastruan, Geronima Mendoza, Leon Le Monier, Anastacio Silva, Joaquin Pourtalé, Álvaro Barros (2 lotes), Javier Calderón, Arminda Anchorena, N. Chamorro, Manuel Fernández, Pedro Lasser, Luis López, Delfino Pintos, Alejandro Amaya, Emilio Costas, Norverto (sic) Quiroga, José M. Vila, Juan Giles y José María Triaca.
 En 1869, en un petitorio que firman 57 vecinos solicitando que se deje sin efecto el traslado de la Comandancia a la laguna Blanca Grande, cuentan que había más de cien vecinos y veinte casas de negocio. El traslado de la Comandancia a Blanca Grande produjo la desintegración de la Comisión Municipal, quedando como única autoridad civil el Alcalde, pues el Juez de Paz residía en Azul. Esta situación se mantuvo hasta el 3 de octubre de 1873, en el que el Poder Ejecutivo, a solicitud del Juez de Paz, designó una nueva Comisión Municipal pero con residencia en Azul. Para 1877, en el expediente que se tramitó para la creación del partido, se constaba que había 2000 habitantes y que existían 78 casas de ladrillo con techos de hierro y baldosa y otras 36 con techos de paja. 

  Estanislao S. Zeballos, pasó por Olavarría en 1874 y 1879 y nos relata en un libro (1) sus vivencias: “Olavarría era entonces una estancia, el embrión de una aldea. Sobre la margen del norte del arroyo levantábanse aun los atrincheramientos del fortín, que fue la base de esta población, y al sur una tienda fortificada, rodeada de algunos ranchos de labradores. Olavarría, última población civilizada de la comarca, estaba rodeada de indios y la tienda era el punto de refugio del pobre y escaso vecindario, en los días en que el salvaje los despertaba con su estridente alarido.
  Con “tienda fortificada” creemos que Zeballos se refiere al comercio que estaba ubicado en la calle Vicente López esquina General Paz, este lugar es citado por Pastor Rendón como el refugio de los antiguos pobladores en una nota que transcribiremos en parte más adelante. Continúa relatando Zeballos: “Su dueño -el pulpero- era español, hablaba la lengua de los indios mejor que la propia, y comerciaba con ellos en el cambalache de pluma, cerda y tejidos pampas por artículos de consumo y vicios”.
  De su visita en 1879, diría también: “Eran las 6 y 10 de la tarde cuando con sorpresa visible me hallaba en el seno de un pueblo, allí donde en 1874 ya había visto cuatro casas agrupadas sobre las ruinas de un fortín. Estábamos en Olavarría. Hay varios hoteles fundados por vascos españoles y en uno de ellos nos alojamos, de una manera que no fue tan pobre…” (…) “En Olavarría a pesar de la admirable fecundidad de su suelo, no hay frutas ni hortalizas, ni siquiera papas, aunque es una población de mil almas aproximadamente excluyendo los colonos. La edificación es muy sencilla, pero toda con material cocido, contándose como excepciones los ranchos de paja. Las calles delineadas de S-E a N-O en el sentido longitudinal del pueblo son 20 varas de ancho y terminan en las quintas y chacras de los contornos, que zanjeadas y cercadas de alambre o tapia, ocupan la pampa en todas direcciones. Hay dos boticas, dos hoteles, una oficina telegráfica de la Nación y varios almacenes, tiendas y establecimientos de artes, oficios e industrias, con relación a las necesidades locales de la campaña. Pocas son las casas allí que no sean de comercio”.
    Olavarría en 1879, copia de una foto en el libro de Estanislao Zeballos. 



   Copia de una foto del libro de Zeballos 

  Un artículo publicado por el diario La Prensa de Buenos Aires el 11 de marzo de 1879 titulado “El pueblo más alejado del sur”, nos describe así: “Sobre la margen derecha del Arroyo Tapalqué y a casi la mitad del camino que corre del Azul al fuerte Lavalle, hallase enclavado el pueblo de Olavarría que es la población más distante en la frontera sur. Tiene 104 casas; los pobladores, en su mayor parte, son extranjeros: en total 400 personas. Hay un Hotel, dos fondas, cancha de pelota, billares, cancha de carreras, seis casas de negocios. Además 30 quintas con excelente alfalfa y otros productos. De las chacras del ejido hay pobladas más de 100, sin contar las colonias ruso-alemanas.” (2)

  Antonino Salvadores nos cuenta en su libro sobre las presentaciones hechas por los vecinos a las autoridades: “Los datos que suministran las solicitudes de los vecinos no sirven para proporcionar idea exacta de la importancia de la población, porque son a todas luces interesados en magnificarla, pero ateniéndonos a documentos de diversa procedencia que hemos consultado y dado a conocer, sacamos en conclusión que Olavarría, pueblo que tuvo origen en la comandancia de frontera, fue desde sus comienzos, por la misma circunstancia de haberse visto abandonada por la guarnición, más que un pueblo militar una agrupación de comerciantes que acudieron atraídos por el incentivo que ofrecía el comercio de ganados, al cual no fue ajena la proximidad de la tribu de Catriel…”(….)“La fundación de Olavarría significó para los comerciantes del Azul la extensión de sus operaciones a una aérea más propicia, intensificándose con tal motivo las transacciones delictuosas por la debilidad de la vigilancia que podía ejercerse sobre una extensión de campos vírgenes, especialmente sobre las que lindaban con los de residencia de la tribu de Catriel, que se encontraba apostada sobre el arroyo Nievas". “Álvaro Barros ha referido el comercio escandaloso que se hacía en las fronteras con las haciendas robadas por los indios amigos, que eran adquiridas por comerciantes de Azul y Olavarría (estos últimos provenían en su casi totalidad del Azul) y el que hacían los encargados de distribuir las raciones y los pagadores del ejército.” (3)

  El 25 de octubre de 1878, previo informe del Departamento de Ingenieros para determinar los límites del nuevo partido, se declaró cabecera del partido de Olavarría al pueblo ya establecido sobre el arroyo Tapalqué. 
   Por decreto del 16 de mayo de 1879 se fijaron los límites del partido y se designaron las autoridades, quedando como Juez de Paz: Eulalio Aguilar; comandante militar: Matías Miñana; y para integrar la Comisión Municipal: como titulares, los señores Celestino Muñoz, Emilio Cortés, Manuel Leal y Manuel Canaveri, y como suplentes, los señores Ángel Moya y Joaquín Pourtalé.
  No fue hasta el 26 de mayo de 1879, cuando se creó la Corporación Municipal y el Juzgado de Paz, que Olavarría comenzó a gobernarse a sí misma. 
   En 1879 Remigio Lupo, cronista del diario La Pampa, que viajaba como corresponsal en la expedición del general Roca, remite desde Olavarría, el 19 de abril, el siguiente relato: “Inicio mis tareas de corresponsal, enviándole la presente desde Olavarría, a donde hemos llegado ayer, realizando con toda felicidad y sin accidente alguno nuestra primera jornada hacia Carhué, donde tomando el general Roca el mando de la división del coronel Lavalle, marchará hacia Rio Negro” (…) “A lo lejos divisamos a Olavarría, y llegamos a este pueblo a la 5 ¼ de la tarde. Allí se nos hizo un recibimiento estrepitoso, tanto como podía hacerlo aquella población apartada y embrionaria. Algunos paisanos, noticiosos de la llegada del ministro, se habían preparado para recibirlo. Se incendiaron algunas decenas de cohetes voladores y alguna gruesas de los de la India, acontecimiento que si bien resultaba insignificante para nosotros acostumbrados al estampido más sonoro de las bombas que se lanzan en las puertas de nuestros teatros cuando algún partido político congrega allí a sus amigos, era para Olavarría algo grandioso. Este pobre pueblo no había sentido hasta ayer, otro estrépito, que el de los alaridos del salvaje en sus frecuentes invasiones. Se veía retratada en el rostro de esos valerosos, una alegría sincera por la presencia del ministro de Guerra, que les llevaba la esperanza de que, asegurando la frontera con Río Negro, se verían siempre libres de los indios que han talado más de una vez sus riquezas, estancando su progreso, y regando su suelo con la sangre de sus hijos. Pero para la noche, nos tenían preparado una sorpresa más agradable aún. No hay en Olavarría, no digo músicos, no siquiera quien toque el acordeón o un cornetín; pero hay sí; dos organitos que, colocados a la puerta de la casa (4) ocupada por el general, estuvieron tocando música, no siempre acorde por un buen rato. Debo confesarle, señor director, que aquí, en medio de esta soledades, los desacordes sonidos de estos organitos desvencijados, me parecían armonías celestiales, y me dormí como arrullado por la música divina; era que aquellos organillos despertaban en mí, más vivos, los recuerdos de Buenos Aires. Olavarría es una población que ha alcanzado ya cierto grado de adelanto. Nada hay que la haga ciertamente notable, pero posee numerosas casa muchas de material, en relación a su población total

  Anteriormente mencionamos un reportaje a Ramón Rendón, publicado en el anuario del diario El Popular de 1929, donde cuenta la Olavarría que conoció. En él dice:
  “
Las principales casas de comercio en ramos generales eran: la de los hermanos Joaquín y Manuel Carranza, españoles, en Vte. López y San Martín, donde está actualmente el negocio “American Style”, el café “Express” y la fotografía de Cirigliano, habiendo desaparecido por completo el edificio primitivo, sustituido por los actuales; el negocio de los señores Moya y Garay, españoles, en la calle Rivadavia y Belgrano, en la casa que en la actualidad ocupa el comercio de don Manuel Prados, no habiéndose modificado el edificio. Poco tiempo después de 1882 la sociedad se disolvió quedándose el señor Moya en el citado negocio. Otro comercio de los mismos ramos y de más reciente instalación, pues los dos anteriores databan de muchos años atrás, era el de la razón social Arroyo, Chaumeil y Cia., situada en la esquina de General Paz y Alsina, donde hoy está el chalet del ingeniero Indavere.

 En otra esquina de la plaza, calles General Paz y Vicente López, estaba la casa de comercio también bastante importante de los señores Pardo y Quintana, españoles. El edificio que era muy antiguo de propiedad de don Ceferino Peñalba, no ha sido modificado a excepción de la parte demolida donde se construye el edificio para el “Cine Paris”. En dicha casa, decían los antiguos del pueblo, se refugiaban las familias de los ranchos de las orillas cuando había invasión de indios pues ofrecía mayores seguridades en tales ocasiones. Continuando por la calle General Paz hasta la esquina de Rivadavia, existían unas viejas casitas desaparecidas ya y sustituidas por las actuales casas del Club Social, Hotel Colón y la de don Claudio Presa; doblando hacia la derecha, por Rivadavia estaba la panadería que hasta hace poco tiempo se trasladó a su nuevo edificio, en Rivadavia y Coronel Suárez. Rodeando siempre la manzana, calle Coronel Suárez, había una casita que existe aún, habitada por el vecino Venancio Pardo. La esquina frente a la confitería París, donde está la farmacia Lanari era baldío y a media cuadra por Vicente López estaba la casa de don Manuel Duarte, hoy del escribano don Manuel Acuña, la que se conserva sin reforma; contigua a ésta la casa del comandante don Benjamín Perín, habitada por el mismo y en la que vivió el doctor Amado; enseguida había una vieja casita en la que supo tener negocio de almacén don Balbino González, después de esta edificación y la citada casita de la imprenta del periódico “El Derecho” y otra en la esquina de Alsina y Coronel Suárez, todo lo demás de esa manzana era baldío.    

  Dos escuelas públicas había en Olavarría en 1882, elementales las dos, una de varones, dirigida por el profesor normal don Adolfo Vidal, ocupaba la casa esquina Rivadavia y San Martín, en seguida, sobre Rivadavia, o sea, frente a la plaza estaba la casa parroquial y Consejo Escolar, al lado de ésta, la iglesia, más allá, la otra escuela de niñas, después un terreno baldío y al lado, hasta hacer esquina a General Paz, estaba la tienda de don Arturo Giménez (el ñato Giménez, como se le decía).

  Hoy son ocupados, el antiguo local de la escuela de varones, por la tienda “La Pampa Florida”, el de la casa parroquial e iglesia, por la agencia de automóviles del señor Michelini, el de la escuela de niñas, por la librería de Améndola y peluquería de Mendía, y el de la tienda Giménez, esquina General Paz, por la tienda actual cuyo propietario no conozco; en el terreno baldío, el señor Pourtalé edificó una casa que la ocupó un club social, pero fue poco concurrido y desapareció a los pocos años; ocupó la casa la conocida zapatería Giangreco y actualmente la imprenta Marotta. Dos farmacias había en 1882, la de don Buenaventura Esteves (5), (farmacia del Siglo) en la calle Rivadavia entre Belgrano y Dorrego, la misma que hoy existe, de otro dueño y cuyo edificio no ha sido modificado. La otra, también en la calle Rivadavia esquina Dorrego, en la misma casa que desde muchos años ocupa el comercio de Scola, tampoco ha sido modificada y refaccionada, a pesar de su estado ruinoso. Dicha farmacia era propiedad de Norberto Pérez. Por aquella misma época había un periódico, creo que se llamaba “El Derecho” escrito por su propietario don Francisco D. de Ansò y se publicaba en su pequeña imprenta instalada en una casita en la calle Alsina entre General Paz y Coronel Suárez. Entiendo que éste fue el primer periódico que se publicó en Olavarría, pues otro que hubo denominado “La Patria” de propiedad de Don Lorenzo Games fue posterior. 

  Había dos hoteles principales, o sea los mejores del pueblo, uno llamado “Hotel Francés”, de propiedad de don Juan Quereillac, situado en la esquina de Rivadavia y Dorrego, donde hoy están los modernos y hermosos edificios del Banco de la Edificadora y de la escribanía Aramburu. El otro, denominado del “Universo”, de propiedad de don Juan Negueloua, después de Usabiaga y Cia., situado en Rivadavia y General Paz, frente a la plaza cuyo edificio recién hace pocos años sufrió modificaciones.” 

   Datos muy reveladores sobre el primitivo pueblo de Olavarría nos ofrece en una carta Agapito Guisasola, publicada por el diario El Popular en 1924. Dice Guisasola: “Después que en 1867 se decretó la creación del pueblo, en el mismo paraje en que existía el "Fortín Olavarría", el gobierno gastó 17.000 pesos moneda corriente (igual a 680 pesos fuertes oro) en la mensura preliminar que practicó el ingeniero militar don Juan F. Czetz. 

  Por decreto del 23 de julio de 1868 el coronel Álvaro Barros fue nombrado en comisión para conceder permiso y ubicación a los que dispusieran poblar solares, quintas y chacras. Pero como fue removido nada hizo. 

  Después de los vivanderos, señores Juan Quinteros, Juan Chamorro, Manuél Férnandez, Lorenzo Unzuaga y Pedro Laser, que tenían sus respectivas pulperías de campamento, fui de los primeros en solicitar ubicación y poblé un gran rancho con cuatro departamentos, construido con maderas de sauce, álamo, cañas de tacuara, sogas, y cueros para puertas, paredes de barro y paja, techo de junco y revoques lisos de mezcla (en esos tiempos no se conocía la cal). 

  En aquella casa con piso natural, pero bien apisonado, establecí hotel y billar, y como después el material se podía traer del Azul en la carreta del Estado, pronto conseguí puertas y ventanas de pino, muebles y otros lujos, construidos a domicilio. 

  Para el efecto contaba con buenos carpinteros de aquellos que "voluntariamente" los habían "enganchado" y formaban la legión de infantería de línea. (....) Los vivanderos o pulperos, Lorenzo Unzaga y Pedro Lasser, transfirieron sus derechos a Joaquín y Manuel Carranza, y a Ángel Moya y Lorenzo Garay, respectivamente. 

  Después hice sociedad con José Yarto en el negocio del hotel, y con Vicente Bahía, en hacienda, cuya estancia fundamos en donde ahora es Pueblo Nuevo. 

  Cuando se levantó el fortín, sus materiales fueron llevados a Sanquilcó y Blanca Grande, y quedamos en Olavarría los negociantes y cuarenta guardias nacionales que atendían la posta y caballos de tránsito. 

  En 1881 los "dueños" de Olavarría y su campaña éramos: J. Yarto, Ángel Moya, Lorenzo Garay, J. Quinteros, Joaquín y Manuel Carranza, Manuel Fernández, Vicente Bahía, los 40 G.N. (guardias nacionales), el capitán L. Florinda y yo. 

 El cacique Cipriano Catriel y su tribu no nos inspiró desconfianza. Recién en 1877 empezaron a afluir pobladores nuevos, porque desapareció el temor a los malones.” 



  Álvaro Barros, en uno de sus libros (6), relata el esfuerzo de un pequeño grupo de pobladores en la defensa y formación del pueblo, y la mayoría de las personas que menciona son las mismas que nombra Agapito Guisasola en la carta: 

  "El pueblo debe su formación al esfuerzo de los pobladores primitivos cuyos nombres es justo consignar, y son los siguientes: 

 Argentinos; Lucio Florinda, Alejandro Amaya, Juan Quinteros, Juan Chamorro y Arminda Anchorena. 

  Españoles: Manuel Fernández y Lorenzo Unzaga. 

  Francés: Pedro Lasser.” 



  Del testimonio de Guisasola surge que los primeros pulperos o vivanderos que se instalaron en el naciente pueblo de Olavarría fueron: Juan Quinteros, Juan Chamorro, Manuel Fernández, Pedro Lasser y Lorenzo Unzaga; siendo continuadores de estos útimos, los Carranza, Moya, y Garay, a quienes menciona Ramón Rendón recordando los comercios más antiguos. 

   Pero no solo fue refugio de los pobladores el comercio que antes mencionamos, la señora de Moya, en una nota publicado en 1929, en el número extraordinario del diario El Popular, nos cuenta un acontecimiento que tiene como protagonista a su esposo y su casa de comercio: "-.... las tropas de nuestro fortín distraídas para defender al Azul, dejaron solos a los vecinos de Puntas del arroyo Tapalqué, que así se llamaba por aquel entonces lo que hoy es Olavarría. Una mañana imborrable de quienes vivieron ese instante, una patrulla de indios hizo irrupción en las cercanías de la población. La casa de mi esposo "La Porteña" fue el refugio de los vecinos, que por momentos creían llegado el fin de sus días". 



   Hemos visto a través de documentos y relatos cómo era y quiénes fueron los primeros pobladores de Olavarría, de aquel pueblo más alejado del sur en 1879, tal como decía en el artículo del diario La Prensa, y pocas son las casas allí que no sean de comercio, según el relato de Zevallos, con el correr de los años, y muy rápidamente, Olavarría y el partido se fueron transformando en un importante centro comercial, agropecuario e industrial de la provincia de Buenos Aires. 

  El censo de la provincia de Buenos Aires de 1881 daba una población total de 7.375 habitantes distribuidos en todo el partido, de los cuales había 2.354 extranjeros. En la planta urbana 740 y en la rural 6.635. Existían 15 almacenes, 3 acopiadores de frutos del país, 2 carnicerías, 6 fondas, 1 mercachifle, 3 organistas, 2 pulperías, 2 puestos de mercado, 24 tiendas-almacén, 1 tienda , 4 carpinterías, 1 confitería , 2 caleras, 1 molino de agua, 4 bodegones y 2 boticas. Existían 1.151 familias que tenían en total 2.664 niños; de estos había 763 varones y 594 mujeres de 6 a 14 años. Funcionaban dos escuelas a la que concurrían 292 alumnos. 

  El censo nacional de 1895 registro 15.977 habitantes en el partido, 3.681 en la planta urbana y 12.296 en la rural. De los cuales 11.166 eran argentinos y 4.811 extranjeros. El de 1914 una población de 27.417, donde 19.290 eran argentinos y 8.127 extranjeros. 


Antiguos comercios de Olavarría


Almacén La Porteña. Foto Archivo Histórico Municipal
187?: Almacén y Tienda La Porteña, en Rivadavia y Belgrano, de Moya y Garay, -dos de los más antiguos vivanderos del pueblo-. Años después quedaría como único dueño Ángel Moya. En 1902 pasaría a manos de Manuel Prados. 

Almacén de Aldasoro, Igarza y Cia 
1877: En la esquina de Vicente López y General Paz se hallaba el almacén de Pardo y Quintana, con el frente norte, en el edificio que fuera propiedad de Ceferino Peñalba. Después sería ocupado por los Tres Vascos de Aldasoro, Igarza y Cía. (foto); hoy Confitería Paris.

1878: Con su frente esquina oeste, en General Paz y Alsina, se hallaba el almacén de Arroyo, Chaumeil y Cía., donde actualmente se halla la residencia de Indavere.


         Esquina donde estuvo el almacén de Gimenez


1878: Almacén de Giménez, apodado el ñato Giménez, este negocio cambió de firma en 1889, siendo sus nuevos dueños los señores Barrena, Lavié y Rey. Estaba ubicado en Rivadavia y General Paz, donde después estuvo la tienda San Martín, lugar ocupado hoy por una librería. 

1882: Juan Sorondo establece una fonda en la Av. Pringles esquina Dorrego. Lugar donde se construyó poco después el primer frontón de pelota a paleta. 

1883: En sargento Cabral y Vicente López, en la esquina que da su frente al norte, se hallaba el almacén de Tusell, que posteriormente fue de Fal.

1883: Eugenio y Pablo Scandrallo, apodados "los maquis", tenían almacén y acopio de cereales en Independencia y Del Valle; este negocio fue adquirido en 1894 por Dionisio Recavarren, que le impuso el nombre de "La Negrita".



Casa Scola
1883: Se crea la firma Scola y Queirolo, dedicada a la compra y venta de cereales; en 1886 queda en manos de Domingo Scola y Francisco Scola. El edificio se encontraba en Rivadavia esquina Dorrego. Hoy Famularo.

1884: En Pringles y Necochea, en la esquina que mira al este, estaba el almacén de Francisco Apezarena, que luego paso a ser propiedad de los señores Carbajal y Álvarez. 

Almacén y acopio de cereales de Farrina, Guazzone y Cia.
1884: Una casa muy importante en acopio de cereales fue la de José Guazzone, ubicada en Pringles y Belgrano; contaba con tres equipos de trilladoras y era el proveedor de la mayor parte de los chacareros de la zona. Tenía también deposito de cereales en San Martín y Av. Pringles. Más tarde paso a ser el dueño del almacén José Arena y por último Claudio Ressia.

Negocio de Amoroso y Llera
1884: Luis Broggi instala un negocio de relojería y joyería en la calle Vicente López, entre Belgrano y Dorrego. En 1904 vende el negocio a Pozzo y Arce. En 1908,  Dámaso Arce queda como único propietario. En 1925, Arce transfiere el negocio a la firma Amoroso, Llera y Cía., y en 1940 la firma quedaría integrada solamente por José M. Amoroso y L. Mario Llera. 


Tienda La Florida - Foto Archivo Histórico Municipal
1885: Tienda La Florida de Agustín Fernández, donde después fue Zapatería Arenal y el Bar Express. Años antes, era el almacén de Manuel y Joaquín Carranza, uno de los primeros comercios de Olavarría. Ubicado en la calle San Martín esquina Vicente López. En este mismo local, años más tarde abrió el almacén de Federico Jordán, quien luego edificó en Moreno y San Martín.
Una anécdota del Sargento Cabaña:
"Referente a la casa Carranza, se cuenta la siguiente anécdota: una mañana llegó al negocio el conocido panadero Francisco Vanini a dejar el pan y la factura para el día; la factura la componían 36 tortas negras que eran muy grandes, ya que tenían de 12 a 16 cm de diámetro. Casualmente hallábase en el negocio un veterano de la guerra del Paraguay, "el sargento Cabaña", que por aquel entonces tenía carnicería en la esquina de V. López y Belgrano, donde hoy se encuentra la tienda Los Vascos. Cabaña, al ver las tortas dijo: "yo me animo a comer todas esas tortas de una sentada", a lo que uno de los dueños de nombre  Joaquín le respondió que, si lo hacía, le regalaba 5 litros de vino. Para qué decir, que se las comió todas por lo que se llevó el vino de regalo." 

1886: Claudio Meyer funda el Hotel Aleman, en la calle Alsina y Belgrano.

Almacén La Confianza
1888: La Confianza se llamó el almacén que José Lis tenía ubicado en la esquina de V. López y Belgrano, después estuvo asociado a Francisco Gómez. En 1915 el comercio ya pertenecía a José Gainza y Josefa G. de Conde. En esa esquina luego estuvo el comercio denominado El Indio y posteriormente New Style.

Fidelería Cereseto
    Interior de la fábrica Cereseto

1889: Establecimiento fideero de Cereseto Hnos., en la calle Necochea y Alsina. En 1900 el negocio queda a cargo de Francisco Cereseto y en 1911 a cargo de Faustina B. de Cereseto. La firma se inició en 1885. 

1887: Se establece el Hotel Los Vascos de Juan Lettieri, en 1906 se hace cargo del establecimiento Sebastián Miqueleiz.

1889: En Dorrego y Vicente López se inició la Farmacia Italiana, fundada por Andrés Bó, quien en 1890 se asoció a T. Avila, quedando éste en 1911 como único propietario. Años después de su inauguración su nombre comercial sería el de Farmacia Olavarría, su domicilio actual es en la calle Necochea. 

1890: Andrés Silvoso tuvo negocio en Pringles y Colón, en la esquina que da su frente al oeste, con el nombre de Almacén Colón, en ese mismo sitio estuvo una sucursal del almacén El Ruso de la firma de la Vega, de Vega y Tirador.

1891: En Pringles, entre Belgrano y Dorrego, se encontraba el almacén de Manuel Díaz; y en 9 de Julio y San Martin el de Bocchio Hnos., contando este último con un equipo de trilladora.

1891: En la calle Pringles, entre Sargento Cabral y Necochea, tenía instalado su negocio de almacén Hilario Panizza.



La Asturiana
1891: La Asturiana, tienda, almacén, ferretería y zapatería. Propiedad de Antonio Álvarez. En Avenida Pringles y Dorrego. 


1892: En la esquina de Moreno y Belgrano, con su frente al oeste, se hallaba el negocio de Manuel Cachasa.

Farmacia del Pueblo
1892: Se establece la Farmacia del Pueblo de Molinari, después de Molinari y Pardo. Le siguieron como propietarios: Mauricio Govantes, José Alzugaray, y Ramón Rendón, con el químico farmacéutico Julián Millot como encargado hasta 1905. Estaba ubicada en la calle Vicente López, entre General Paz y San Martín, frente a la la plaza. En 1905 ya estaba la farmacia en la calle Vicente López esquina General Paz. 

1892: Se inaugura la casa de remates Balan y Zubillaga, años después Lacanal y Zubillaga y, finalmente, Zubillaga y Laplace; tenía sus oficinas en la calle Belgrano entre Vicente López y Alsina.



Almacén La Pampa Florida, hoy Cine Teatro Municipal. Foto Homenaje a Mitre - Archivo 
Histórico Municipal de Olavarria
1893: Donde actualmente se encuentra el Teatro Municipal, en Rivadavia y San Martin, estaba el almacén La Pampa Florida de Fernando Aldape y Cía.

1893: La Armonía era el nombre del almacén de Bernardo Prebende y Hnos. que estaba situado en Moreno y Necochea. El edificio lo hizo construir Ángel Varela en 1892, época en que también ocupó el almacén un Sr. Olascoaga, incendiándose tiempo después dicho edificio.

Imprenta La Minerva
1893 (*): Imprenta La Minerva, propiedad de Pausanías Michelini, ubicado en Vicente López esquina Gral. Paz. Después Tienda San Juan, hoy Nuevas Mueblerías Avenida.

1893: Juan Mera tenía almacén en Rivadavia y Vélez Sarsfield, en la esquina que da al norte, este negocio fue después de Lovecchio, que lo trasladó a la esquina que mira al oeste y posteriormente fue vendido a Mateo Bravo. 

1894: Almacén de Martin Mozotegui, en Dorrego entre Vicente López y Rivadavia.



El Suizo
1894: Fundado por Federico Sacher, posteriormente se asoció a Juan Winggler, quien después quedó como único propietario. Estaba ubicado en Coronel Suárez y Cerrito 

1895: En la esquina de Vicente López y Dorrego, estaba el negocio de almacén de Pedro Mozotegui

1895: Francisco Grimaldi tenía su almacén en Vicente López y Sargento Cabral; y donde se encontraba La Liquidadora, es decir, en Vicente López y Dorrego, lo tenía la firma Pujol, Tentes y Cía.


Casa Galli
1895: Casa Galli, la tienda estaba ubicada en la calle Rivadavia y Dorrego. Hoy Nativa Seguros.

Casa Galli después de la reforma
1896: El almacén El Almirante, situado en Necochea y Vicente López, perteneció a Dante Nori, luego el dueño fue Gerónimo Rovira.


                               La Negrita- Foto de Ricardo Elizaga

1896: El almacén La Negrita, en del Valle e Independencia, fue en aquel entonces de Aquiles Queirolo.

1897: En 9 de Julio y Necochea, con frente al norte estaba el almacén de José Arena; y en España entre Sargento Cabral y Álvaro Barros, el de Aquiles Queirolo.

1897: Se instala la talabartería Ítalo Argentina de Luis Dicciommo en la calle Necochea entre Vicente López y Rivadavia. 

1897: Se establece la zapatería Mazzuchi, de Gastón Mazzuchi. 

1897: Se instala la casa de fotografías de Cornelio Aldasoro, en la calle Belgrano esquina Lamadrid. Más tarde se traslada a la calle General Paz esquina Vicente López.


                       Hotel Colón

1898: Se inaugura el Hotel Colón, propiedad de Andrés Presa. En 1912 quedaría a cargo Claudio Presa. Se encontraba frente a la plaza en la calle General Paz entre Vicente López y Rivadavia.

1899: En el sitio que hoy se encuentra el Banco de la Edificadora, se hallaba el negocio de Fermín Goicoa.

1900: En la esquina que da su frente al sur en Moreno y Belgrano tenia instalado su almacén Francisco San Marcos; Antonio Marino lo tenía en General Paz y Vicente López, donde actualmente se levanta un edificio. 

1900: La Moderna, fábrica de carruajes de Agustín Pondarré, estaba ubicada en Coronel Suárez y 25 de Mayo.

                                    La Argentina-Fotografía  de Ricardo Elizaga
1900: Gran baratilla La Argentina, de Cayetano Rivero, estaba ubicada en Vicente López y Dorrego. Hoy Banco de la Provincia de Buenos Aires.


Taller de fotografía de Cirigliano
1901: Se instala la casa de fotografía de Antonio Cirigliano, en el local de fotografía de los hermanos Giannini; en la calle Vicente López, entre San Martín y Belgrano. En 1915 adquiere la propiedad, continuando después con el negocio Marc Aurelio y Juan Cirigliano. 

1901: Antonio Mieri inicia un negocio de sastrería en la calle Vicente López, entre Belgrano y Dorrego, en 1903 se hace cargo Víctor Mieri.

1902: Se inicia el almacén de Manuel Prados, en la calle Rivadavia esquina Belgrano, donde antes estaba La Porteña de Moya. 


Hotel La Paz
1902: Carlos Tonelli continúa con el Hotel La Paz (antes propiedad de Chardi y Casas) en la calle 9 de julio esquina Dorrego. A partir de 1905 se hace cargo Carlos Ressia, y en 1910 Lahargou Hnos.; en 1927 queda como único propietario Francisco Lahargou, finalmente el hotel pasaría a manos de Pedro Ibarguren. Lahargou alquilaría primero y compraría después el Hotel España de Pedro Muiño, en la calle Dorrego esquina 25 de Mayo, y el hotel se conocerá como Hotel Lahargou. Hoy Casa Silvia.

Hotel España - Hotel Lahargou

Interior de Panificadora El Cañon
1902: El Cañón, propiedad de Ginés Altamira, estaba en la calle Rivadavia 469 (antigua numeración).


Los Pyreneos
1902(*): Los Pyreneos, restaurant de Víctor Labat. 


The Cristal Americano - Foto Archivo Histórico Municipal
1902(*): The Cristal Americano, artículos para hombre, propiedad de Rufino Fal. 


Almacén El Ruso
1902: Almacén El Ruso, fundado por Ángel de Vega y Manuel de la Vega, se encontraba en Vicente López y Coronel Suárez -donde actualmente está Café Vega-; poco después pusieron una sucursal en Av. Pringles y Colón, incorporando a la sociedad años después a Gerardo Tirador. 

     Sucursal del almacén El Ruso, en Av. Colón y Av. Pringles 

La Honradez - Foto Archivo Histórico Municipal
1903(-): La Honradez, venta de tabacos, cigarros y cigarrillos, propiedad de José del Valle. 




Tienda Propaganda Industrial
1903: Sucursal de Tiendas Propaganda Industrial de la Compañía Societa Italiana Enrico Dell'Acqua. Enrico Dell'Acqua (1851-1910), italiano, con fábrica textil en su país de origen, expandió sus negocio a Brasil y Argentina. En 1910 ya no figuraba en el listado de sucursales de la firma, en este año tenía diez, una en Uruguay.  Se encontraba en Vicente López y Dorrego. Donde después se instaló La Liquidadora. 

Tienda Blanco y Negro
1904: Tienda Blanco y Negro, propiedad de Fernández Hnos y Cía., estaba ubicada en Vicente López esquina Dorrego. Hoy Banco ICBC


Tienda Blanco y Negro después de la reforma

Farmacia Lanari
1905: Farmacia Lanari de Julio Lanari, ex farmacia del Pueblo, fundada en 1892 por Molinero, posteriormente se estableció en ese lugar Julio Millot. Se encontraba en la calle Gral Paz y Vicente López, en la esquina oeste. 



Acopio de cereales de Francisco Rossi

1905: Propiedad de Francisco Rossi, estaba ubicado en la Avenida Pringles Nº 269 (antigua numeración).


Almacén de Claudio Presa
1905(*): Los Vascos, almacén de Claudio Presa.

Farmacia Millot
1906: De Julio Millot, se encontraba en Gral Paz y Rivadavia, después se trasladó a Vicente López y Gral Paz. 




La Sin Nombre
1906: La Sin Nombre, inaugurado el 1 de enero, propiedad de Francisco Gómez, en Rivadavia y Belgrano, hoy conocido como Rigada. 



Spinella Hnos.
1906: J. Spinella establece un almacén de ramos generales en la calle Coronel Suárez esquina Independencia.


                                            Bazar de Jesús Fernández

1905: Se instala con tienda y bazar de Jesús Fernández,  después en la calle Dorrego esquina Vicente Lòpez  (foto).  


Interior de la empresa telefónica La Rural
1907: La Rural, fundada por Jose María Vaucheret, tenía su administración en la calle Vicente López Nº 153 (antigua numeración).



1907: Se establece con librería e imprenta Mario Giumelli. 



1908: Se inaugura el comercio La Mundial de Dale y Uhuart. En 1912 queda como único dueño Jose M. Dale.



Tienda San Juan
1908: Comienza la Tienda San Juan, propiedad de Aniceto Angulo, en la calle Vicente López esquina General Paz. Donde estaba la imprenta y librería La Minerva. Después pasaría a manos de Luis López.

1909: Ramón García inicia un negocio en el rubro de confitería.

1910: Se establece el Hotel Sainz, de Federico Sainz, en la calle Dorrego, esquina España. 


   Buglioni: Local de administración y venta ubicado en la calle Necochea y 25 de Mayo.

1910: Francisco Buglioni inicia actividades en el local de la calle España esquina Del Valle, a partir de 1930 la empresa se dedicó a fraccionar vino en el local de la calle San Martín esquina Av. Pringles

  Local de la firma Buglioni de la calle San Martín esquina Av. Pringles.

1911: Se inaugura la Farmacia Mazzuchi, estaba ubicada en la calle Dorrego entre Rivadavia y Moreno. 

1911: Se establece la confitería El Comercio, de Costes Hnos., en la calle Vicente López y Belgrano. 


                                                      Molino Argentino

1911: Se instala el Molino Argentino de Luis Lombardi, después sería de la la empresa  Molinos Río de la Plata. 

1912: Los Hermanos Azzi fundan un negocio de librería en la calle Vicente López, entre Belgrano y Dorrego.

Almacén de Fernando Ygarza
1912(*): Estaba ubicado en Necochea esquina Rivadavia. 



Fideería de Edgidio Aitala
1913: Se encuentra en Alsina y Coronel Suárez.


Lázaro y Cía.
1917: Lázaro y Cía., fábrica de calzados y alpargatas. Ubicada en la calle Rivadavia entre José Luis Torres e Hipólito Yrigoyen. La sigla FORA quiere decir: Federación Obrera Regional Argentina



   
 Local ubicado en la calle Necochea y Rivadavia donde se vendían los productos de la fábrica

Primeros bancos de Olavarría

Banco de la Provincia de Buenos Aires

   La primera sucursal del Banco de la Provincia de Buenos Aires se instala en 1884, en la calle Belgrano entre Alsina y Vicente López. El 6 de julio de 1895 cierra sus puertas en Olavarría. El 23 de agosto de  1910 se instala de nuevo en Olavarría, en la calle Vicente López entre San Martín y Belgrano (foto). En 1924 adquiere la propiedad de la calle Vicente López y Dorrego y construye su local propio que se habilita el 26 de noviembre de 1926.



1910: Banco de la Provincia de Buenos Aires. En la calle Vicente López entre San Martín y Belgrano, lindero al edificio donde se encontraba la Anses.  



1926: Banco de la Provincia de Buenos Aires, en las calles Dorrego y Vicente López. 


Banco de la Nación Argentina

    El 4 de julio de 1892 se instala en Olavarría la sucursal del Banco de la Nación Argentina, en un local que había construido Pourtalé para una escuela pública, ubicado en San Martín y Rivadavia En 1906 el Banco adquiere una propiedad en Rivadavia y Belgrano, para construir su propio local que finalmente inaugura el 11 de abril de 1909. Años después, adquiere a la municipalidad la esquina de Vicente López y Belgrano, donde construye un nuevo edificio que inaugura el 29 de octubre de 1941.



1892: Banco de la Nación Argentina, ubicado en las calles Rivadavia y Belgrano. Foto Archivo Histórico Municipal de Olavarría.





1941: Banco de la Nación Argentina, ubicado en Vicente López esquina Belgrano.


Banco de Olavarría

   El 18 de junio de 1900 un grupo de vecinos reunidos en asamblea crea el Banco de Olavarría, siendo su primitivo local un edificio ubicado en Necochea y Rivadavia. En 1906 se instala en un dificio propio de la calle Vicente López esquina San Martín. En 1995 el banco sería adquirido por el Banco Mayo Cooperativo Limitado



1900: Banco de Olavarría ubicado en Necochea y Rivadavia.



1906: Banco de Olavarría ubicado en Vicente López y San Martín.


Banco de la Edificadora de Olavarría

   El 2 de octubre de 1910 se constituye la sociedad La Edificadora, siendo su objetivo principal la construcción de viviendas. En el mes de abril de 1911 inicia sus operaciones en un local de la calle Rivadavia frente a la plaza, posiblemente donde había estado la primera sucursal del Banco de la Nación Argentina. El 29 de julio de 1914 se autorizó a la sociedad transformarse en una institución bancaria. En 1920 se iniciaron las obras del nuevo local ubicado en Rivadavia y Dorrego, edificio que fue inaugurado el 15 de marzo de 1922. El 19 de junio de 2002 el banco sería suspendido por el Banco Central y meses después cerraría sus puertas. Siendo años después vendido el edificio. 


Local del Banco Edificadora ubicado en Dorrego y Rivadavia





Notas al pie

(1) Viaje al país de los araucanos.

(2) José Arena, “Ayer … La Hora Actual”.

(3) Antonino Salvadores, “Olavarría y sus colonias”.

(4) Por manifestaciones del conocido vecino Agapito Guisasola, el general Roca se habría hospedado en su casa.

(5) En lugar de Buenaventura, como dice la crónica, el nombre es Ventura. La farmacia se encontraba en la calle Rivadavia entre Belgrano y Dorrego. 



(6)Fronteras y Territorios Federales de las Pampas del Sur. A. Barros.



(*) Fechas estimadas consultando antiguas guías comerciales, referencias de personas y otras fuentes. 



Fuentes consultadas


Artículos sobre antiguos comercios en el diario El Popular de 1937 y 1967

Edición extraordinaria del diario El Popular de 1929

Revistas Caras y Caretas

Diario El Imparcial de Azul 





































































Antiguos comercios y primeros bancos de Olavarría Autor: Cr. Adolfo Hipólito Santa María   El 25 de octubre de 1866, Álvaro Barros e...